La institución José Asunción Silva de Castilla cumplió el rol de anfitrión del colectivo de mujeres Psicólogas Sin Fronteras, un espacio abierto para compartir con alumnas de la institución y querer servir de bálsamo o de espacio de catarsis para sus emociones e inquietudes.

Entre las materias del colegio, familia, amores y amistades, a veces, queda poco tiempo para el espacio de interiorización personal y de desahogo. Para esto, El Barrio es Primero dedicó parte de las actividades para que la voz de las estudiantes y la tinta de sus lapiceros sirvieran de escape, para expresar, para manifestar, lo que normalmente no da lugar por la agitación de la vida misma.

Un taller de cartografía emocional pensado para la salud mental, el autocuidado y el cuidado de las compañeras.

El grupo de psicólogas abrió el espacio para la intimidad verbal y de pensamientos personales, un espacio seguro, que posiblemente las alumnas no tienen normalmente la oportunidad de experimentar en otros espacios físicos o en grupos de amigos y familia.