NADA JUSTIFICA EL HOMICIDIO

Medellín, la primera ciudad del país que decretó cuarentena preventiva en el marco de la emergencia sanitaria por el COVID19. La ciudadanía en casa, las calles vacías y un silencio casi ensordecedor se tomó las avenidas, las cuadras y los callejones de la metrópolis.

La desigualdad social fue evidente, las periferias y muchos territorios con ausencia estatal salieron a las calles a exigir soluciones. En la zona noroccidental los homicidios no cesaron, las balas siguieron sonando y la sangre se siguió derramando en las calles "solitarias" de las comunas más artísticas de Medellín. Desde la campaña NADA JUSTIFICA EL HOMICIDIO nos tomamos las calles y las aceras donde en menos de una semana perdimos 5 jóvenes soñadores que, ni siquiera una cuarentena los protegió del odio. 


Nos movilizamos y denunciamos, celebramos la vida y dejamos nuestro manifiesto en cada uno de esos territorios, el arte y la cultura transformarán nuestra ciudad, nuestra juventud.